¡Hola chicos!
En la anterior entrada os explicamos los beneficios que nos aporta la miel en nuestra piel. Así que hoy, os enseñaremos una sencilla manera de hacer nuestra propia mascarilla de miel.
Para ello, tan solo precisaremos de:
- 1/2 vaso de miel
- Medio limón exprimido
Para empezar con la preparación, calentaremos la miel en una olla hasta que pierda un poco su espesor inical. Luego, añadiremos la mitad del limón exprimido conservando también su pulpa. Dejaremos reposar hasta que su temperatura sea tíbia.
Ahora, aplicaremos la mascarilla por el rostro y dejaremos que actúe unos 15 minutos. Una vez transcurrido este tiempo (cuando notemos que está practicamente seca), procederemos a retirar-la con abundante agua templada.
Repitiendo este procedimiento 2 veces por semana, veremos como nuestra piel va eliminando el exceso de sebo y va eliminando esas impurezas faciales que tanto nos molestan.
¡Esto ha sido todo por hoy!
¡Hasta mañana!
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